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01 noviembre 2008

La viola, las violas

Preludio: Jesús Galera, que enriquece este blog con su incansable interés y curiosidad, me pidió hace algún tiempo que escribiera algo sobre el instrumento de su hija, la viola. Así, comencé a escribir esta entrada que quedó en modo borrador hasta hoy,  que he conseguido rematarla. Espero con esto animar a padre e hija a seguir adelante con este bello y difícil instrumento, y por supuesto a seguir haciendo jugosos comentarios y propuestas que nos ayuden a alimentar este rincón musical.

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F holes! Fotografía original de Christian Metts

Como tantos y tantos anónimos hermanos de las grandes personalidades de las ciencias, las artes o la vida pública, la viola ha crecido a la sombra del violín. Los grandes compositores han escrito sus más bellos conciertos para él, los mejores intérpretes se han enredado entre sus cuerdas, el público se ha enamorado de su brillo, de su riqueza, de su personalidad. Y la viola siempre ha estado ahí, en un discreto segundo plano. Es un instrumento en el que no nos fijamos, y al que, si vemos solo, posible y tristemente confundiremos con su hermano porque, se parecen tanto...



Viola and violin. Fotografía original de FeistyEily

Pero si no nos dejamos engañar por las apariencias, veremos que a los hermanos tímidos pero constantes, sensibles e inteligentes también hay que escucharlos, aunque no tengan tanto carisma como el famoso. Porque, si la viola no fuera un instrumento de primera, no creo que ningún compositor, y menos tan excepcional como Brahms, le hubiera dedicado esta música maravillosa:

Sonata para viola y piano Op. 120 nº 1. Allegro, en la interpretación de Pinchas Zukerman (viola) y Daniel Baremboim (piano).


Si nos remontamos un poco en la historia, observaremos que la viola, en realidad, no es sólo este instrumento usual en la orquesta y en las agrupaciones camerísticas, perteneciente a la familia del violín. Con el mismo nombre encontramos otros instrumentos de cuerda frotada que han ido existiendo desde la Edad Media a nuestros días, algunos bien curiosos e interesantes. Aquí tenéis a algunos ilustres miembros de esta variada familia... no sé si existirá otra con nombres tan sugerentes:

Viola di bordone (también llamada baryton) que tiene además de sus visibles cuerdas delanteras que han de ser frotadas, cuerdas traseras que se tocan punteadas.



Para suerte de este instrumento, el príncipe Esterhazy, patrón de Haydn, tenía especial devoción por él, con lo que su ilustre maestro de capilla le compuso algunas obras de singular belleza, como este Adagio del trío nº 114.



Viola da gamba, de la que os hablé hace algún tiempo, con innumerables tamaños y formas, un instrumento que reinó durante mucho tiempo y cuya característica principal es que se toca apoyada en las piernas, como su italiano nombre indica.



Viola da braccio, probable precursora de las actuales violas... y demás familia.



Viola de amor, un instrumento fascinante aunque no muy conocido que tiene la particularidad de utilizar el fenómeno acústico conocido como "simpatía", por el cual las cuerdas interiores, imposibles de tañer con el arco por su ubicación, se ponen en vibración cuando suenan determinadas frecuencias en las otras cuerdas, como si estuvieran enamoradas. Vivaldi le dedicó algunas páginas memorables.


Viola bastarda, un pequeño bajo de viola de gamba que Praetorius, autor de uno de los primeros tratados de organología conservados, catalogó como tenor. Esta es la imagen de este instrumento que aparece en su obra.


... y su reconstrucción por el luthier Marco Ternovec, que en su página web nos ofrece además de esta imagen, el sonido del instrumento.


Viola pomposa, de cinco cuerdas. Su diseño fue atribuido erróneamente a Bach y tuvo una vida muy breve por la dificultad que exigía a los instrumentistas. Ha sido reconstruida por Dmitry Badiarov.


He encontrado esta curiosidad en youtube, que me ha llevado hasta la página del constructor David Rivius, que ha rediseñado de un modo realmente atrevido algunos de estos instrumentos de cuerda para facilitar su manejo.



Viola de rueda, un instrumento cuya abundancia de denominaciones (vihuela de rueda, vihuela de ciego, rabel de rueda, gaita de rueda, zarrabete, música ratonera, sinfonía, cifonía, zanfona, zanfía, zanfoña, zampoña... y el inglés hurdy-gurdy) muestra lo extendido que está y la notable importancia que ha alcanzado a lo largo de su azarosa vida que se extiende desde la Edad Media hasta la actualidad.



Desde el siglo XVIII se aplica el nombre de viola al instrumento que tiene el registro de tenor en la familia del violín y que se afina una quinta por debajo de éste, y cuyas medidas y proporciones han sido objeto de polémica ya que, según algunos, el tamaño de su caja de resonancia es menor de lo que se requeriría para facilitar su manejo, por lo que su sonoridad es poco brillante. Esta cuestión es subjetiva, y por tanto, completamente discutible. Pero de lo que no cabe duda es de que su enorme poder expresivo la ha hecho un instrumento imprescindible en la agrupación camerística más importante de la historia, el cuarteto de cuerdas, y si carece de la abundancia de literatura que tienen los reyes piano y violín, las páginas creadas para ella por Richard Strauss, Béla Bartók, Beethoven, Hindemith, Brahms, Stamitz, Reger y tantos y tantos otros compositores la ponen donde merece: en el lugar destinado a la Música inolvidable y perdurable.

***

Coda: para demostrar que, a pesar de la rivalidad, estos instrumentos se quieren como hermanos y están condenados a entenderse, la Sinfonía Concertante para violín y viola -o para viola y violín- K 364 de Wolfgang Amadeus Mozart, interpretada por David Grimal (violín), Lise Berthaud (viola) y la orquesta de cámara Les Dissonances.



25 octubre 2008

Cremona y sus violines

 
Stradivarius. Fotografía original de Stefanelf

Cremona es una ciudad preciosa que se encuentra en el norte de la bella Italia. No es grande en exceso (unos 70.000 habitantes) y tiene, como la mayoría de las ciudades italianas, un interesante casco histórico que vale la pena visitar. Aquí tenéis una pequeña muestra:



Cremona es famosa, sobre todo, por sus violines. Aunque durante mucho tiempo se creía que los primeros violines eran de los años 1520, recientemente se han conocido fuentes anteriores a esas fechas, como esta pintura de Benvenuto Tisi (Il  Garofalo) de entre 1505 y 1508, que se encuentra en el Palazzo di Ludovico il Moro, en Ferrara.

 

Andrea Amati es uno de los primeros constructores de violines conocidos. Nació en Cremona en el año 1520, y allí estableció su taller familiar. Enseñó el oficio a sus hijos, y éstos lo transmitieron a sus nietos, de entre los cuales uno brilló con especial intensidad: Nicolò Amati (1596–1684), que fue importante no sólo por la calidad de su trabajo, sino también por haber transmitido todo su saber a a  uno de los más ilustres luthiers de la historia: Antonio Stradivari (1644-1737) y también a Andrea Guarneri, fundador de otra eminente saga familiar de la cual destacará especialmente su nieto Giuseppe Antonio (1698-1744) conocido como Guarneri del Gesù que, aunque menos conocido por el gran público que Stradivarius, tiene el honor de haber construido el violín que ha alcanzado mayor precio en el mercado: siete millones de dólares. Aquí podéis ver cómo el violinista Pinchas Zukerman, que ha tenido la suerte de hacerlo sonar tras más de cien años de silencio, lo afina:


El elevado precio que los instrumentos creados por estos luthiers llegan a alcanzar despierta la curiosidad de los aficionados y del público en general. Lo que es indudable es la calidad que se llegó a alcanzar en la construcción de violines, violas y violonchelos en un lugar tan concreto y en un espacio relativamente breve de tiempo. Hay muchas leyendas al respecto, y hay también muchos estudios científicos que desmienten o dan validez a todas estas historias. Una de ellas hace referencia a que los árboles utilizados crecieron en una época de frío excepcionalmente intenso, lo que hizo que su madera sea especialmente compacta. Otra cuenta que Stradivarius utilizaba unos barnices cuya composición no ha podido ser, a día de hoy, totalmente desvelada. Se cree que uno de los componentes puede ser orgánico y que se encontraba presente en el agua del riachuelo que pasaba cerca de su taller, donde solía limpiar sus herramientas.
Lo que sí parece haber quedado demostrado es que las maderas utilizadas  por estos constructores fueron sometidas a un tratamiento antiparasitario con unas sustancias elaboradas por el farmacéutico de Cremona. Un catedrático de bioquímica húngaro, Joseph Nagyvary, lleva décadas investigando estos violines y parece ser que ha dado con la tan buscada fórmula... y la ha aplicado a la construcción de sus propios violines. En su página web propone que distingamos cuál es el verdadero Stradivarius y cuál es el Nagyvary. ¿Sóis capaces de descubrirlo?

Muchos de los históricos y apreciados violines de estos constructores pertenecen a instituciones o coleccionistas privados que los ceden a renombrados virtuosos para que puedan darles vida... los instrumentos mejoran al ser tocados, y sería un verdadero desperdicio mantenerlos en silencio cuando han sido creados para sonar. En el Palacio Real de Madrid está el cuarteto que Antonio Stradivari realizó por encargo de la familia real española, unos instrumentos bellamente decorados.


Tuve la suerte de visitar Cremona este verano. Además de admirar algunos ejemplares valiosísimos que están expuestos en el Ayuntamiento, me gustó mucho un museo verdaderamente interesante en el que se pueden ver muchas de las herramientas, moldes, planos, patrones de papel y otros objetos utilizados por Antonio Stradivari. Podéis ver algunas fotografías al tiempo que escucháis la música de otro artista italiano de nombre Antonio, que no sabemos si llegó a tocar alguno de estos violines de Cremona.

La música es el Allegro del Concierto para dos violines nº 8 en la menor RV 522, de L'Estro Armonico de Vivaldi, interpretada por I Musici. 


En la Enciclopedia Salvat de los Grandes Compositores, Jordi Cervelló narra esta curiosa anécdota acerca de Giuseppe Guarneri:

La vida de Giuseppe Guarneri fue muy distinta de la apacible existencia que llevó Antonio Stradivari. El segundo gran genio de la lutería cremonesa tenía un carácter extraño, sujeto a inesperados y violentos ataques de cólera; además era propenso a la bebida y a las aventuras amorosas. Trabajaba irregularmente, alternando épocas de inactividad con otras de trabajo febril. (...) Durante un banquete, en el que el vino fue abundante, llegó a las manos con un comensal y le derribó de un empujón. El hombre, al caer, se golpeó la cabeza contra la mesa y murió en el acto. Este trágico accidente costó a Giuseppe Guarneri varios años de cárcel. (...) Un día una muchacha se presentó al anciano Stradivari proponiéndole la adquisición de un violín. Se trataba de un instrumento extraño, hecho con madera de ínfima calidad y mal barnizado, pero el trabajo era notable y la voluta extraordinariamente bella. Stradivari comprendió que se trataba de una obra de Guarneri. La joven, llorando, le explicó que Guarneri se sentía muy desgraciado, sobre todo porque no podía trabajar. Le dijo que había construido aquel violín con los utensilios y materiales que había podido encontrar y le había rogado que lo vendiera para procurarle lo más necesario. Stradivari refirió lo ocurrido a los demás luthiers de Cremona y todos prestaron ayuda a su desafortunado compañero. Fue este el origen de una serie de violines de Giuseppe Guarneri, llamados violini della serva, cuya madera es de baja calidad, el trabajo no muy cuidado y el barniz algo defectuoso, pero cuyo sonido dulce y poderoso y de timbre extrañamente melacólico en nada desmerece de los instrumentos anteriores.

16 febrero 2008

La viola da gamba y el violonchelo

La música es la voz de los que no tienen voz, la voz por la que se expresan los muertos y los que no han nacido, la expresión de un misterio no sólo humano.

Monsieur de Sainte-Colombe


Viola da gamba. Fotografía original de Krecek


La viola da gamba es, un poco, como esas actrices que vivieron unos momentos de esplendor tan inconcebibles para el común de los mortales que les hicieron perder el contacto con la realidad y, una vez perdida la juventud y con ella el favor y la admiración del público, mueren solas, injustamente olvidadas en una mansión tan polvorienta como ajados quedaron sus rostros... mientras una nueva belleza encandila los flashes de las cámaras... Pasado el tiempo, y gracias a la magia del cine, disfrutamos de sus mejores momentos.

La viola da gamba tuvo su mayor momento de esplendor durante el barroco, al mismo tiempo que una nueva familia de instrumentos, la de los violines, irrumpe en el mundo de la música con una fuerza inusitada. La mayor dificultad técnica de la viola hizo que perdiera la batalla ante los intérpretes; su menor volumen sonoro le hizo retroceder ante las cada vez mayores exigencias de las nuevas salas de concierto, y el público, veleidoso, se dejó conquistar por la fuerza y el brillo inigualable de los nuevos instrumentos.

Aunque hay quien cree que la viola da gamba es el antepasado del violonchelo, en realidad no pertenecen a la misma familia. Ramón Andrés, en su maravilloso Diccionario de Instrumentos Musicales (Desde la antigüedad hasta Johann Sebastian Bach) resume en un cuadro las diferencias entre ambas familias. Me he tomado la libertad de ejemplificarlo en estas imágenes.



La música que acompaña a las imágenes es de dos compositores barrocos. La primera es la Improvisación sobre las folías de España de Marin Marais, y la segunda el Preludio de la Suite nº 1 para violonchelo solo de Johann Sebastian Bach. Dos obras contemporáneas que marcan el principio del fin de la viola y el ascenso imparable del violonchelo.

Muchos habréis visto la película Tous les matins du monde (Todas las mañanas del mundo), de Alain Corneau, recientemente restaurada y remasterizada. La música de esta película está interpretada por Jordi Savall, una de las mayores personalidades musicales de nuestro país, y un referente mundial de la viola da gamba. Ha sido uno de los artífices del nuevo resurgir de este instrumento. La película la vi en su día, cuando la estrenaron, y al volverla a ver ahora, que me compré la nueva edición, he observado un detalle que me pasó inadvertido, y perdonadme la deformación profesional... La película está muy cuidada en todos los detalles, pero los actores no están muy "finos" cuando hacen como que tocan la viola. Aquí tenéis una pequeña muestra: es Monsieur de Sainte Colombe, interpretado por Jean Pierre Marelle.




Su compañero de reparto, Guillaume Depardieu, en el papel del joven Marin Marais, tampoco interpreta al músico de un modo muy realista. Con esto no quiero quitarles mérito a los actores, ya que hacer de músico sin saber no resulta nada sencillo, especialmente cuando hay que realizar movimientos tan complicados como los de un violagambista, con el arco en la mano derecha y los dedos de la mano izquierda corriendo por las cuerdas... quizás el director debería habérselas ingeniado de otra manera.



Y aquí está Jordi Savall, tocando de verdad junto con Hesperion XXI.



La reedición de la película viene acompañada por un documental sobre Jordi Savall, del que os traigo unos fragmentos que espero os agraden.











A mis alumnos les divierte el nombre de la viola de gamba, en italiano, que se ha impuesto sobre otros castellanos como vihuela de arco, vihuela de pierna o violón. Nada que ver con los sabrosos especímenes marinos de la familia de los crustáceos...

28 noviembre 2007

Los instrumentos del Vertedero Sonoro

Los instrumentos que encargué a mis alumnos de 3º de ESO a partir de las ideas y planos de la página Vertedero Sonoro están hechos. He aquí el resultado.

26 octubre 2007

Música cristalina: Schubert y Fellini

Siguiendo la recomendación de Jesús Galera, el maquinista, os traigo esta secuencia de la película de Fellini ... Y la nave va. La música es muy popular, se trata del Momento Musical nº3 de Franz Schubert, originalmente compuesto para piano, y que en esta adaptación está interpretado por una orquesta de cristal que consta de copas frotadas y golpeadas, vasos y botellas sopladas.


Y ya que hablamos de cocinas sonoras y musicales, no dejéis de visitar el Aula de Música, ya que Javier ha recopilado materiales variados sobre el tema.

12 octubre 2007

La armónica de cristal

Armónica de cristal, propiedad del Museo Alemán de Múnich

Siempre me ha fascinado conocer la vida de los instrumentos musicales, a veces tan interesante como las biografías de algunas personas. Muchos tienen vidas largas y fructíferas, otros breves pero intensas... algunos agonizan lentamente hasta que terminan por desaparecer, otros son adoptados por culturas o estilos que no les son propios... incluso los hay que son resucitados después de su total defunción; la mayoría viven historias fascinantes. Hoy os quiero hablar de uno de los instrumentos más curiosos que ha dado la historia de la música: la armónica de cristal.



Desconocemos el nombre de los inventores de la mayoría de los instrumentos, sobre todo cuanto más remota es su invención... nunca sabremos quién fue el primer constructor de flautas, arpas o tambores; la mayoría no son obra de un solo constructor, sino que se van mejorando con las aportaciones de generaciones de luthiers, intérpretes, músicos... De la armónica de cristal, dado que es bastante reciente (sólo unos 250 años) sí conocemos a su ideador, y además es bastante ilustre: se trata de Benjamin Franklin, que además de este curioso instrumento nos inventó el pararrayos, el cuentakilómetros, y fue el primero en observar y describir la corriente del Golfo... un hombre bastante polifacético. La idea de hacer música con recipientes de cristal no era nueva... desde la Edad Media hay iconografía que nos muestra vasos musicales de distintos tamaños o con diferentes cantidades de agua para modificar la altura de los sonidos que producían al ser golpeados; con el paso del tiempo cambió esta costumbre por la de frotar ligeramente el borde de los recipientes con los dedos humedecidos, lo que produce un curioso sonido, tenue y cristalino... si pudiéramos oír el vuelo de un hada sonaría así. Gluck interpretó un concierto compuesto por él mismo para 26 copas en el año 1746, y en 1762 Franklin construyó la primera armónica de cristal: se trata de una serie de boles de cristal atravesados por un eje metálico colocado de forma horizontal y que gira gracias a un pedal; el ejecutante roza ligeramente (con los dedos humedecidos) el borde de los boles mientras giran pausadamente. Parece ser que los Mozart escucharon este instrumento y quedaron bastante impresionados; así, Wolfgang escribió años más tarde varias obras para él.

Adagio en do mayor KV 356 para armónica de cristal

Pero nació una leyenda negra alrededor de la armónica de cristal: se extendió la creencia de que su peculiar sonido ocasionaba en sus ejecutantes graves alteraciones psicológicas, lo que hizo que se viera condenada al olvido después de haber sido objeto del interés, incluso, de Beethoven... hasta se ha llegado a creer que produce cáncer. En la actualidad hay algunos intérpretes que la mantienen viva, como podéis ver en este vídeo.



03 octubre 2007

Vertedero sonoro


Muchos profesores de música nos hemos lanzado alguna vez a pedir a nuestros alumnos que construyan instrumentos musicales. Los resultados suelen ser vistosos... pero raramente suenan. Quitando las maracas, que no tienen vuelta de hoja, es raro que produzcan sonidos audibles o mínimamente interesantes, y si el proyecto es más ambicioso (instrumentos de alturas determinadas de cuerda, viento o percusión) es posible que no sea capaz de producir ni una sola nota. En vertedero sonoro nos proporcionan ideas para construir instrumentos con materiales de desecho, ahora que está tan de moda todo lo relacionado con el reciclado, pero además con vocación de que los instrumentos sean verdaderamente musicales... y no sólo sirvan para elaborar un bonita exposición visual en el instituto. Hay planos detallados de los instrumentos y está todo explicado de un modo muy atractivo para los alumnos. No dejéis de visitarla.

10 septiembre 2007

La percusión

Vídeo didáctico sobre los instrumentos de percusión.

09 septiembre 2007

El viento

Vídeos didácticos sobre los instrumentos de viento.


PRESENTACIÓN



VIENTO MADERA



VIENTO METAL

07 septiembre 2007

La cuerda

Vídeos didácticos sobre los instrumentos de cuerda.

PRESENTACIÓN




CUERDA FROTADA




CUERDA PULSADA




CUERDA PERCUTIDA


24 agosto 2007

Desde ping... hasta ¡BONG!

Y para terminar la serie, los instrumentos de percusión explicados de un modo sencillo y divertido.

23 agosto 2007

¿De qué color son los vientos?

Para comprender el funcionamiento de los instrumentos de viento madera, podéis ver este estupendo vídeo didáctico.

22 agosto 2007

Todo se hace con las cuerdas

Un vídeo muy útil para que nuestros alumnos más jóvenes aprendan cómo funcionan los instrumentos de cuerda.

02 febrero 2007

Reactable

No es nuevo, pero por si alguien aún no lo conoce... Xavier Serra y Sergi Jordá, de la Universidad Pompeu Fabra, han diseñado este instrumento electrónico, que además de ser una interesante exploración del mundo sonoro es una fascinante propuesta visual... se llama Reactable. Podéis leer el artículo de El País donde se comenta la experiencia.

29 enero 2007

El secreto del órgano


Si pasando delante de la iglesia, oyes tocar el órgano, detente y escucha. Si alguna vez puedes tocar dicho instrumento, te asombrarás de la gran potencia de la música producida por tus pequeños dedos.

Consejos para jóvenes estudiantes de música.
Robert Schumann.



La vida de los instrumentos musicales tiene innumerables facetas. Algunos existen, con ligeros cambios, en todas las culturas; otros permanecen, prácticamente invariables, a lo largo de muchísimo tiempo... son unos auténticos supervivientes. Otros viven momentos de prestigio y esplendor antes de caer en el más absoluto olvido. Otros no llegan a olvidarse, pero tras una época de ricos oropeles pasan a un polvoriento rincón... o a ser sustituidos por sus hermanos electrónicos, mucho más prácticos, manejables, baratos... y si, encima, tienen la desgracia de recibir el mismo nombre que su moderno sustituto, llega el día en que nadie sabe muy bien de qué instrumento se habla cuando se nombra.

El caso del órgano es, un poco, este último. Sus orígenes se pierden en la noche de los tiempos y las culturas: no se sabe si viene de China, o de Grecia. En Grecia triunfó el modelo hidráulico, que decayó en favor del neumático durante la Edad Media.



La iglesia, recelosa y poco amiga de instrumentos musicales, le otorgó un lugar de privilegio en su liturgia y en su arquitectura, llegando a identificarse de tal modo que alcanzaron una de las más perfectas simbiosis de la historia de la música. Es un instrumento de larguísima y fecunda vida, que sufrió enormes transformaciones y que, según cuál fuera su país, ha tenido múltiples aspectos y acentos; su decadencia fue paralela a la de la Iglesia que le acogió y le mimó... y público y músicos le fueron cada vez más esquivos a medida que pudo remedarse su timbre con medios más sencillos y económicos... Los grandes instrumentos del pasado ahí quedan, como glorioso recuerdo; pero las nuevas generaciones, que ya no frecuentan las iglesias, sólo lo conocen en su variante electrónica, y no saben muy bien si es un órgano o un piano...

El mecanismo del órgano es verdaderamente complicado. En esencia, tiene tres partes: los tubos, que son los que producen el sonido cuando reciben el aire en su interior, los mandos, es decir, los teclados y los registros mediante los cuales el ejecutante decide qué tubos han de sonar, y un sistema para insuflar el aire a los tubos (normalmente fuelles). Una de sus partes más importantes y desconocidas es el llamado secreto. Con este misterioso nombre se designa a una caja que recibe el aire del fuelle y lo distribuye por los tubos, a voluntad del intérprete, según seleccione los registros y pulse las diferentes teclas... que pueden ser accionadas mediante sus manos o sus pies.

Bach fue un gran organista, y desde su juventud estuvo fascinado por este instrumento. A la edad de 20 años, cuando era una joven promesa, viajó más de 320 Km. ¡a pie! (de Arnstadt a Lübeck) para escuchar al más famoso organista alemán de la época, Dietrich Buxtehude; fue tanta la admiración que en él despertaron la técnica y la musicalidad del maestro que permaneció en Lübeck más tiempo del que tenía permitido, lo que le acarreó algunos problemas con sus superiores...

Si queréis saber más de su funcionamiento, no tenéis más que ver este vídeo.




Y en este otro se pueden apreciar la dificultad de su ejecución y sus enormes posibilidades musicales.


26 enero 2007

El alma del violín



Los violines tienen alma... y esto no es una metáfora ni forma parte de una canción o de un poema. El violín, ese instrumento flexible, rico y enorme dentro de su pequeñez, es, ha sido y será uno de los principales medios de expresión musical. Lleva más de dos siglos sin modificar sustancialmente su aspecto ni su estructura, pero prácticamente desde la época en que así quedó -tan bien- diseñado no se han logrado ejemplares de mayor expresividad ni calidad sonora... Y todos, desde los cotizadísimos Stradivarius hasta los más baratos de la tienda de la esquina, tienen alma... pero a diferencia del alma humana, esta de los violines sí se ve.

Si troceamos un violín, esta viene a ser su estructura:



El alma es una pequeña barrita de madera que se coloca entre las tapas superior e inferior, más o menos debajo del puente, y que cumple dos funciones esenciales: proporcionar la solidez necesaria para que el instrumento pueda soportar la enorme tensión a la que le someten las cuerdas, y comunicar las vibraciones que el puente transmite a la tapa superior, al resto de la caja de resonancia, para amplificar de esa manera tan sorprendente esa pequeña onda sonora producida por las delgadas cuerdas. Más o menos así (en la ilustración, el alma es llamada poste sonoro):


Todo esto para producir algunos de los sonidos más bellos que escucharse pueden. Johann Sebastian Bach, del que os hablaba hace unos días, es el autor de un Concerto para dos violines que por si solo valdría para justificar el aprecio y la fama de este pequeño cordófono... a petición de mi muy estimado y bachiano compañero de aventuras blogueras, Antonio, "pongo", para vuestro deleite, el alma de estos violines en su segundo movimiento que, según dicen, es un diálogo entre Dios y el alma...

Johann Sebastian Bach. Concerto para dos violines BWV 1043.
1. Vivace
2. Largo ma non tanto
3. Allegro

Interpretado por Café Zimmermann. 2003 Alpha. 2004 El País.

Los esquemas del violín son de El libro de la Música, de Neil Ardley y Dave Arthur publicado por la Editorial Parramón Ediciones S. A.

23 enero 2007

El Theremin

Allá por los inicios del siglo XX, en la era de los vertiginosos inventos y descubrimientos que cambiarían el planeta de forma radical, el mundo de la música y del sonido no quedó al margen de esta vorágine: las primeras grabaciones, la radio... las cosas jamás volverían a ser como antes. En medio de toda esta efervescencia se estaban diseñando los primeros de una serie larguísima de instrumentos musicales que conformarían una nueva familia: la de los electrófonos. Los compositores más aventurados no lo dudaron y comenzaron a escribir música también para ellos; pero en esta época donde la novedad y la originalidad eran valores tan cotizados, igual que se inventaba, se olvidaba, y finalmente sólo sobrevivieron unos poquitos de la larga lista de electrófonos que podéis ver en esta interesantísima página:

http://www.obsolete.com/120_years/

De entre todos estos inventos más o menos estrafalarios y/o biensonantes hoy os voy a mostrar el Theremin. Es un curioso artilugio: tiene dos antenas, una horizontal curvada, y una vertical recta, y el intérprete no ha de "tocar" físicamente el instrumento, sino tan sólo colocar sus manos en las proximidades de cada una de las antenas para controlar la intensidad y la altura... observadlo en este vídeo.




Su sonido parece sacado de una película de ciencia ficción, ya que no en vano fue muy utilizado en las películas de Serie B de los años cuarenta y cincuenta. Este curioso instrumento ha sido utilizado en numerosas ocasiones, incluso en la música pop (The Beach Boys, en su Good Vibrations, entre otros), y ha generado otros instrumentos, no menos curiosos, basados en el mismo principio pero actualizados con la tecnología MIDI. Aquí tenéis uno de estos: el Matryomin, es decir, un Theremin con aspecto de Matrioshka... ¿instrumento? ¿curiosidad? ¿experimento?




¡Gracias, Vicente! (Cuesta, que hay que especificar...)

29 diciembre 2006

Catálogo de instrumentos musicales

Gracias al blog Aula de Música descubrimos que David Ahmed ha realizado este interesante catálogo de instrumentos musicales. Contiene imágenes, sonidos y descripciones de más de 300 instrumentos. Además facilita el html para incluirlo en culaquier web, blog... Si tenéis imágenes y sonidos de algún instrumento, no dudéis en enviárselo: abajo están los enlaces.








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