20 marzo 2007

De funcionarios, profesores y horas de lectura

Al poco de empezar a trabajar como profesora de Educación Secundaria, en aquellos lejanos tiempos de la anticipación de la L.O.G.S.E., en el transcurso de una sesión de evaluación estábamos rasgándonos las vestiduras los allí presentes ante el hecho de que Fulanito, que no había llegado a asistir a ninguna clase, pasara de curso... El jefe de estudios nos llamó al orden y nos dijo una de esas frases que te marcan de por vida: somos funcionarios y tenemos que velar por el cumplimiento de la ley.

Varias leyes más tarde, y después de haber firmado como funcionaria la promoción automática de cientos y cientos de alumnos, y de haber realizado otros disparates empujada por la normativa vigente, y con los que he estado en profundo desacuerdo, la administración educativa está a punto de acabar con mi capacidad de asimilación de estupideces e incoherencias... o quizás haga callo, y siga otros tantos años luchando entre la asunción de mi papel funcionarial-que-para-eso-me-pagan y mi vocación por enseñar que es, al fin y a la postre, el motor que me lleva a las aulas día tras día, curso tras curso.

Soy profesora de una asignatura marginal en el sistema educativo. Y lo soy por decisión propia, a sabiendas. Y esta asignatura marginal va a ser más marginal todavía de aquí a unos meses. Marginal, que es peor que maría, y además, por los aires legislativos que corren, sin horario. Eso me llevará a "completar" haciendo cosas tan útiles a la humanidad como vigilar a los alumnos que opten por no dar clase de religión, para que los que sí la dan no estén discriminados. O velando porque se cumpla una de las ideas estrella de los responsables de política educativa de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, la hora de lectura. Una hora no evaluable que no sólo resta carga horaria a las enseñanzas artísticas sino que además es tomada tan en serio por sus propios creadores como para adjudicársela no a especialistas, sino a los profesores sin horario... se la crean más o menos.

A mí me encanta leer y creo que gran parte de los problemas de la educación, y por ende, de la sociedad, se acabarían si leyésemos más... pero ¿se solucionarán así los problemas de la falta de lectura de nuestros alumnos? Le damos una hora en el horario lectivo de cada uno de los cursos de E.S.O., se la encasquetamos al profesor (¿o debiera decir funcionario?) que esté falto de horas, tenga más o menos conocimientos, tenga más o menos vocación de animación lectora... y que además va a ser, con toda probabilidad, especialista de alguna de las materias que pierden horas por la implantación, entre otras, de esta nueva asignatura no evaluable... vamos, que va a estar encantado de darla y se va a entregar a ella en cuerpo y alma...

Como funcionarios que somos tragaremos con el cumplimiento de nuestra obligación. Pero qué pena desperdiciar vocaciones y talentos así, imponiendo un sistema educativo que está condenado al fracaso, una vez más, por estar basado en lo políticamente correcto, el maquillaje, las estadísticas y la consecución de votos.



SÍ A LA MÚSICA

5 comentarios:

Antonio dijo...

Marian, puedes gritarlo ("Go tell it on the mountain, over the hill and everywhere" como dice el salmo y el godspell, ya que de música va la cosa), puedes pregonarlo, publicarlo en medios de comunicación escritos, lanzarlo a los confines de la atmósfera cabalgando a lomos de ondas electromagnéticas hertzianas... Pero no vas a conseguir, de ninguna manera, decirlo más claro.
SOLIDARIDAD CON LOS PROFESORES DE MÚSICA. SÍ A LA MÚSICA. NO A LA ESTUPIDEZ.

Marian dijo...

Gracias Antonio... como siempre, me has emocionado porque sé que lo crees de verdad... y me has dado una idea para una nueva entrada :)

Anónimo dijo...

Marian, soy un compañero profesor de Música de Madrid. He descubierto tu blog hace poco y por ahora me encanta.

Comparto tus preocupaciones e idea sobre nuestra asignatura. La educación integral es imposible sin una buena educación musical.

Te seguiré leyendo desde Bloglines. Hasta pronto.

Marian dijo...

Gracias, anónimo y madrileño compañero... todo un honor estar entre tus RSS... B) y aprovecho para informarme ¿cómo quedáis en Madrid tras la devastadora LOE?

Anónimo dijo...

Saludos de nuevo, Marian.

Todavía estamos esperando el desarrollo de las enseñanzas mínimas en Madrid, pero el panorama tampoco parece muy prometedor.

En cuanto tenga más información prometo volver. Para escribir, claro. Para leer ya lo hago frecuentemente.

Hasta pronto.