19 agosto 2007

Luys de Narváez y las Diferencias

Los seis libros del Delphin, de Luys de Narváez

El renacimiento español fue pródigo en buena música. Desgraciadamente la enorme cantidad de música que se escribió es bastante desconocida para el gran público: polifonía vocal profana y religiosa, piezas para bailar, y la incipiente música instrumental que se estaba liberando tímidamente de sus ataduras vocales, preparándose para dar el salto hacia la gran música instrumental barroca. Así, nos encontramos con un montón de compositores que vivieron más o menos en los mismos años y que producen maravillosas obras para órgano o vihuela, dotando de gran esplendor al arte del no menos esplendoroso (por aquél entonces) imperio español.

Uno de aquellos espléndidos músicos fue Luys de Narváez, que aunque se dedicó más a la polifonía vocal que a la música instrumental, por esas veleidades de la historia, es recordado sobre todo por su colección de piezas para vihuela Los seys libros del Delphin de musica para tañer vihuela. Esta obra está escrita mediante una grafía que se utilizó enormemente en la época para escribir la música de los instrumentos de cuerda pulsada: la tablatura. Es un sistema de notación relativamente sencillo de interpretar ya que consigna de forma gráfica las posiciones de las manos en el instrumento, y contribuyó en gran medida a la popularización de los instrumentos de esta familia en aquellos tiempos.

No se conocen demasiados datos de la vida de Narváez, pero he encontrado esta cita de su contemporáneo Luis Zapata en el imprescindible portal de música antigua Goldberg, que nos da una idea de lo que en la época se pensaba de él:

"Fue en Valladolid, en mi mocedad, un músico de vihuela llamado Narváez, de tan extraña habilidad en la música, que sobre cuatro voces de canto de órgano en un libro echaba de repente en la vihuela otras cuatro, cosa, a los que no entendían la música, milagrosa, y a los que la entendían, milagrosísima".


Una de las piezas de Narváez, Diferencias sobre Guárdame las vacas, es una de las audiciones de la Prueba de Acceso a la Universidad de la asignatura de Historia de la Música en Castilla-La Mancha. A mis alumnos siempre les sorprende y les divierte el título, lo que es una buena ayuda para su aprendizaje. Las Diferencias no son otra cosa que la versión española y renacentista de las Variaciones, es decir, la forma musical que mediante la modificación de una idea musical (no necesariamente compuesta por el propio autor de las variaciones: puede ser tomada de la música popular, o de otro compositor al que se suele citar) muestra la habilidad compositiva y exprime las posibilidades musicales de cualquier tema por pequeño o sencillo que sea... como el villancico tradicional Guárdame las vacas:

- Guárdame las vacas,
Carillejo, y besart'he.
- Bésame tú a mí
y yo te las guardaré.

que fue uno de los temas favoritos de los compositores renacentistas, que lo tomaron una y otra vez en aquellos años como idea de sus Diferencias.

Los instrumentos de cuerda pulsada alcanzaron en esta época un notabilísimo desarrollo, como lo demuestran no sólo la abundancia de las composiciones a ellos destinadas, sino también su abundante presencia en el arte de la época. El laúd en Europa, y la vihuela en España, son los más populares, pero no los únicos. Hace unos cuantos cursos hice esta presentación con imágenes de instrumentos de cuerda renacentistas y barrocos para mostrar a mis alumnos la increíble variedad y la exquisita factura que alcanzó esta familia.



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Las imágenes son, en su mayoría, de los preciosos instrumentos que aparecen en la web de los luthiers Stephen Barber y Sandi Harris, y otras proceden del catálogo del Museo de instrumentos musicales de Viena.

La música está interpretada por José Fresno a la vihuela.

El texto del villancico es de la web del Grupo SEMA