12 diciembre 2006

Radamés en vaqueros

No se trata de otro de los insólitos montajes a los que nos someten los directores artísticos de las óperas (entre otras cosas, he tenido el "gusto" de ver a la Reina de la Noche vestida de cabaretera y recostada en un diván cantando su Der hölle rache, o a Zerlina montando en bicicleta por el escenario mientras cantaba su deliciosa aria Vedrai carino). La escenografía en este caso era lujosa y clásica donde las haya, del mismísimo Zeffirelli. El domingo pasado, en el escenario del teatro de la Scala de Milán, para muchos catedral mundial de la ópera, se representaba Aida, de Giuseppe Verdi. Y allá que va un afamado tenor francés, Roberto Alagna, y entona su aria más importante, Celeste Aida, después de haber protagonizado una agria polémica en la prensa italiana con respecto al público milanés y a la escenografía. Al finalizar el aria, el público, que a estas alturas ya le tenía bastantes ganas, le abucheó, con lo que el tenor, en un arranque de ira, se marchó de escena. El director de orquesta, Ricardo Chailly, decidió continuar. El director artístico llamó al tenor suplente, Antonello Palombi, que andaba por allí en vaqueros, para que continuara, y salió así, sin caracterizar y sin calentar la voz, lo que no impidió que cosechara un enorme éxito.
Podéis leer la crónica en El País. También tenéis fotos de la representación (para el siguiente acto, Palombi ya se vistió de Radamés). Y aquí podéis ver imágenes del estreno para personalidades del jueves 7, en el que sí se aplaudió al tenor Alagna... claro, que no era un público "normal"...
No he conseguido nada de Aida cantado por el polémico divo francés, pero aquí tenéis este dúo de L'elisir d'amore, en el que lo podéis escuchar cantando junto a su mujer, Angela Georghiu, que también se marchó de un montaje (esta vez en los ensayos, no durante la representación) porque no le gustaron las críticas del director... será cosa de familia...
¡Gracias, Eloy!